miércoles, 7 de junio de 2017

MAFALDA Y LA ZOOCIEDAD: Venezuela, abril. mayo, junio de 2.017


Matilde Briceño Rojo

Cosas terribles, muchas hay,

pero ninguna más terrible que el hombre

Sófocles



Somos los animales más especiales de la escala zoológica. Tenemos el único don que los otros animales no tienen: la palabra con su doble articulación. Pocas veces la usamos adecuadamente. Tiramos la piedra y escondemos la mano. No somos agradecidos. Somos frágiles y nos creemos fuertes. Con un dedo tapamos el sol para que, tanto los otros como nosotros, vivamos en la oscuridad. La lluvia nos molesta. El poder nos llena de orgullo. La humildad nos es ajena. Los animales que llamamos inferiores nos tienen pavor por la crueldad maquiavélica con que los aplastamos y… nos aplastamos. El desarrollo de la ciencia nos limita y nos encajona por el mal uso que de ella se hace. Enloquecemos vacas para que ellas, a su vez, nos enloquezcan. Los soñadores, dicen otros, no pisamos la tierra. Y los filósofos se angustian. El desarrollo de los tres saberes no sirve para unirnos sino para fragmentar aún más el polvillo que ya somos. Perseguimos la gloria y encontramos el infierno. Insistimos en la búsqueda de la grandeza e ignoramos la finitud de nuestro trayecto. El Dios lo inventamos para que nos perdone las iniquidades y nos restituya la esperanza de otro mundo más humano. Creamos un Dios malvado para castigar al que no nos obedece. No oímos ni a nuestra respiración cuando de nobleza se trata. Matamos a nuestro niño interior para dar cabida al adulto feroz y acosador. La risa parece tan desacreditada como la seriedad. También acorralamos a los niños con nuestros prejuicios, egoísmos y esa retahíla de enfermedades psíquicas y morales que nos ha legado la sociedad. Últimamente en nuestra zoociedad la muerte es un lugar común, al igual que la suciedad y los pájaros migrantes por sus árboles caídos. En fin, que dentro de esa variadísima fauna del globo terráqueo somos los más privilegiados y los más desafortunados. Nos aterran nuestros semejantes y, en algunas ocasiones, preferimos que al morir nos llore un perro o cualquier otra mascota –a quien le dedicamos toda nuestra razón de vida- antes que nos nostalgien nuestros iguales. Queremos parecernos a cualquier animal antes que a nosotros mismos.

¿Qué nos aparta de nuestros congéneres? Tal vez el poder de destrucción razonado. ¿Por qué no hacer del otro prójimo la cueva merecedora donde el afecto, la ternura y el respeto sea el lugar común? Tal vez por ese abismal miedo que tenemos de apropiarnos de algunos rasgos de humanidad. Todo siempre dentro de la duda, única certeza que nos acompaña.

Asumimos la palabra de Jasmil Mendoza León en Vuelta al desalojo (octubre 2.000): TRATE DE HACER MÁS DIGNA LA EXISTENCIA Y SÓLO CONSEGUÍ MI PROPIA INDEFENSIÓN.



Mérida, 03-06-17


domingo, 5 de marzo de 2017

Entre el autogol entreguista y la utopía andante.


Por: Carlos Rivas*


Siempre hemos tenido la percepción, de que la vida en democracia nos invita permanentemente al debate sobre una infinidad de asuntos atinentes a la sociedad, bueno, todo eso se confirma definitivamente cuando el tren de la historia nos sumerge en una revolución popular. Es decir, en una situación revolucionaria, sí es verdad que el debate se explaya de una manera casi desbordante. Y no puede ser de otra manera. Debatir abiertamente para hacer un ejercicio pedagógico colectivo, multidireccional, que permita aterrizar planteamientos que se generan desde el gobierno, y cómo el poder se refleja frente a estos.

Gobernar, no es lo mismo que decir 'gobernar en revolución', lo segundo nos abre un panorama mucho más complejo, pues aborda una perspectiva conceptual radicalmente diferente a lo que pudiera ser un planteamiento tradicional (por no decir de derecha, centro, centro izquierda, etc), en ese sentido, concepciones como gobernar obedeciendo al mandato popular, construir gobierno desde una dirección colectiva, facilitar la consolidación de autogobiernos comunales, forman parte de horizonte político que permite edificar nuevas formas de entender la política desde la construcción de nuevas maneras de entender el poder. Por ello, la toma de decisiones y el acto mismo de gobernar amerita un esfuerzo riguroso por hacer de los mismos un ejercicio científico, que nos permita alcanzar objetivos cualitativos que den cuenta de la transformación efectiva de la sociedad.

Todo eso suma, por un lado a que un gobierno popular debe atender a su pueblo, impulsando al mismo tiempo herramientas y canales para que la emancipación social sea un asunto real y palpable en la cotidianidad, esto, NO bajo una concepción "lastimera y dadivosa" de la pobreza, sino acometiendo un ejercicio serio, de planes, métodos, programas que miren la integralidad de los problemas sociales. Tampoco se trata de una tecnocracia indolente, híper-estadística, de 'guachos' y números en papel, que en muchas ocasiones nada tienen que ver con la realidad. Se trata, entre otras cosas, de contextualizar los programas, analizar a profundidad su alcance, verificar su impacto real, para evitar mentir-nos. Como dicen en la calle: cónchale chico, evitar caernos a coba, a mojones, a embuste.


Los dos debates.


1. Por un lado tenemos, que el pasado año 2016, fue uno de los más duros para el pueblo venezolano, año en el que la crisis económica se hizo evidente, pues demostraron la mayor saña en contra del pueblo, en ese contexto caótico, de incertidumbre, la voluntad política de atención al pueblo, en conjunto con la misión alimentación, en éste caso PDMercal (Abril de 2003), herramienta creada por la revolución precisamente para combatir en situaciones difíciles, pudo apalear la situación y evitar que el país entero se sumergiera en una ola de violencia imparable a causa del carente acceso a los insumos alimenticios. Hay que reconocerlo, en gran parte del territorio nacional, fue Mercal, quien sostuvo lo que vendría a ser un desenlace violento para la revolución Bolivariana. Las comunidades se organizaron, atendieron a un gran número de familias y generaron un clima de certeza, de que por 'lo menos', contaban con una periodicidad determinada para el acceso a los alimentos que se expenden en dichos establecimientos.

Ya entrado el año 2017, con mejor semblante que aquel 2016, nos encontramos con algunas decisiones que reflejan contradicciones con la esencia misma de la revolución. Soltar a la gente a las fauces del mercado depredador del salario de los trabajadores, no es más que abandonar todos los postulados que defienden al ingreso del pueblo. Es eso lo que puede pasar, precisamente, si entregamos a nuestra gente al "sálvese quien pueda", y ahí está el mercado que sabe que hacer con el ingreso del pueblo trabajador, esos mismos que le meten la mano en el bolsillo a la gente para que a lo sumo puedan sobrevivir.

La decisión, de que la red PDMercal deje de atender al pueblo, y que distribuya exclusivamente productos regionales, sin haber consolidado la política de atención de los comités locales abastecimiento y producción (CLAP), es aplicar casi un suicidio político, pues el programa de distribución de los CLAP'S aun no atiende ni siquiera al 40% de la población. Nuestro pueblo sigue en condiciones de vulnerabilidad, y es responsabilidad de la revolución proteger a su gente.

No es que no tenga sentido el planteamiento de migrar la política de lo que es la red PDMercal hacia la consolidación de los CLAP's como nueva forma de entender la distribución y producción de los insumos de primera necesidad, el problema radica en que esos planteamientos deben ser re-orientados luego haber consolidado otros planes, que den cuenta de la superación de la concepción rentista y den saltos cualitativos hacia la consolidación de un proceso emancipador y soberano.

Todo eso se suma a la certeza que tiene el pueblo, de que los planes sociales creados por la revolución Bolivariana son la representación viva del legado de Chávez, y evidentemente representa un motivo de movilización permanente por la defensa de lo que se convierte en una conquista histórica del pueblo venezolano y sus luchas. Ya se escucha en cada rincón de esta patria, desde las comunidades, desde el barrio, desde las comunas, desde los movimientos sociales: "No nos vamos a dejar quitar a Chávez".

"Cierre técnico", "abandono de la política solidaria", "renuncia a los planes creados para atender a nuestro pueblo", "venta de productos regionales, de empresas capitalistas", "privatización", cualquiera de las anteriores deja mucho que desear, pues se parecen más a Macri, que a Chávez. Y que no se mal interprete esto con el afianzamiento de la concepción 'paternalista de Estado', pues en definitiva nuestro pueblo tiene derecho también a vivir dignamente.


2. Por otro lado tenemos, que el mayor logro de la revolución no es la venta de pasta y harina. La posibilidad de consolidar los auto-gobiernos populares es el proyecto más hermoso que el movimiento popular ha tenido en sus manos en la historia de la modernidad en latinoAmérica. Eso invita a las organizaciones sociales a construir un programa de gobierno popular, que permita avanzar en autosutentabilidad, soberanía y sostenibilidad, desde el trabajo, desde la producción, desde la posibilidad de consolidación de un tejido social que permita gobernar territorios enteros, con una mirada integral de los procesos sociales los cuales marcan la cotidianidad de nuestra realidad.

Le queda al movimiento popular, hecho comuna, construir una contra-hegemonía rebelde, con un plan de gobierno, que haga realidad definitivamente el traslado del lugar de enunciación del liderazgo, es decir, ya el pueblo deja de ser un espacio receptor de lineamientos, y pasa a la vanguardia, con nuevas lógicas políticas desde lo colectivo, desde lo transformador en cuanto a organización de la producción.

Nuevos códigos, nuevas concepciones, nuevos lugares de enunciación, nuevas maneras de entender el poder. La potencia que tenemos como movimiento popular de consolidar un bloque histórico que haga un ejercicio de organización territorial, es la esencia del proyecto histórico que teje el pueblo, desde sus realidades cotidianas, desde la necesidad de vivir con dignidad. Redes de intercambio, sistemas solidarios, corredores geo-históricos para el auto-gobierno comunal, apropiación de medios de producción, educación popular liberadora, comunicación subversiva y constructora de una nueva identidad.

El contexto:


"Me río del hambre, después de haber comido", reflejo del liberalismo decadente, el individualismo miserable de la socialización del hambre y la miseria. La competencia y la negación del conflicto, lo más terrible que ha conocido esta civilización. Cerrar la red PDMercal es matar el subsidio y aupar el suicidio político, y para nosotros no crear un programa de auto-gobierno comunal es hacernos un autogol.

Lo que comemos no es sano, a lo que obedecemos tampoco:

"Este agronegocio globalizado no solo ha traído el aumento de enfermedades transmitidas a través de los alimentos, sino hambre, pérdida de sabores, olores y sazones, olvido de nuestra gastronomía autóctona, pérdida cultural (símbolos, conocimientos y creencias), privatización de nuestros alimentos y conocimientos, devastación de ecosistemas, y climas, despojo de agricultores de sus tierras y estigmatización de sus métodos, etc.

El agronegocio y la agroindustria sabe que nuestra soberanía está en retomar nuestros propios referentes y no en buscar una agroalimentación foránea, por eso estas campañas, para hacernos creer que lo cultural y "sano" son las harinas precocidas procesadas industrialmente.

Seremos los mismos de siempre, ahí en la calle nos veremos defendiendo los logros de nuestra revolución.

Es hora del movimiento popular. El que siempre estará en combate.


* Vocero de la casa del costurero

Estudiante de la escuela popular de comunicación (EPC-Eulogio Paredes)

carlos_rivas_45@hotmail.com




miércoles, 1 de febrero de 2017

La oligarquía en su laberinto. La puja de Zamora por el porvenir libertario.


Por: Carlos Rivas*.


Sería realmente lamentable que en estos tiempos fuéramos un pueblo, sin memoria, sin historia. Este tiempo estaría cargado de una profunda tristeza si las páginas de nuestra historia hubieran sido borradas por las clases dominantes, las mismas que recuerdan con añoranza aquellos tiempos en los que el pueblo no tenía conciencia de clase, no tenía conciencia histórica, nos sabía de dónde venía, no le llamaba a las cosas por su nombre. No reconocía ni a sus enemigos históricos de clase, ni a sus compañeros de clase. Rememorar la "obscurana" en el pueblo, es estar dispuesto a pisotear su dignidad, de eso sabe bastante la oligarquía, pero al mismo tiempo sabe, recuerda, rememora con temor permanentemente, que este pueblo sabe de rebeldía, por eso éste último ha encabezado un buen número de revoluciones -revoluciones que nunca dejarán de existir, mientras exista la desigualdad- precisamente para hacer de este país el más democrático de América Latina. La oligarquía vive constante el horror de las montoneras Zamoranas, cada vez que se hace del poder y humilla con su práctica cotidiana al pueblo noble, humilde y trabajador.

Se ha dicho en infinidad de oportunidades, que la independencia ha sido un proceso inacabado, incluso se afirma que lo que se desarrolló en el primer cuarto del siglo XIX, fue un proceso de independencia sin libertades. El pueblo en lucha se jugó hasta lo que no tenía por una revolución, que como muchas, fue traicionada por el antiguo mantuanaje, el mismo que luego de finalizada la guerra de la independencia regresó a Venezuela a reclamar antiguos privilegios. Al decir de Calzadilla (2009):


Los antiguos Mantuanos, muchos de los cuales se habían escapado de la guerra yéndose fuera de Venezuela, regresan a reclamar sus esclavos y sus haciendas. Regresan con su mismo desprecio por los pardos, indios, negros, Zambos y mulatos que nunca nada poseyeron, salvo su esperanza de llegar a ser libres. Regresan con su misma soberbia de amos del valle. La república ahora les pertenece. Las leyes que dictan les favorecen y privilegian. En 1830, cuando Bolívar muere en Santa Marta, y con él el proyecto de Colombia la grande, Venezuela queda en manos de los antiguos amos. No mandan ya los españoles, pero continúan los dueños. El pueblo ve con indignación cómo muchos de estos nuevos propietarios de la patria conquistada habían sido partidarios de la corona española, realistas, ellos mismos o sus hijos. Por eso llama a toda esa nueva clase dominante "Los Godos", que era como, los patriotas llamaban a los españoles durante la guerra. Los "godos", nuevamente, reinaban. (P. 13)


Aquel joven, de apenas 14 Años, comenzaba su adolescencia inmerso en aquel maremágnum de contradicciones, ese joven, que nacido en las tierras libres de los valles del Tuy, en la villa de Cúa, aquel 1ero de Febrero de 1817, veía con sus propios ojos como las esperanzas tejidas en la lucha por la independencia eran traicionadas por una oligarquía que volvía a implantar el viejo modelo societal, con liberalismo en la boca y conservadurismo en el corazón. Esa misma oligarquía, tanto la que regresaba, como la que representaba el "nuevo riquísmo", clásico en la historia de Venezuela, de la manera más grosera y desfachatada, pretendía un retroceso histórico, volviendo a sus viejos privilegios de clase, sumergiendo al pueblo en la más terrible opresión.

El latifundio, y la esclavitud se exacerbaban en una Venezuela, que amparada en el conservadurismo más recalcitrante, traicionaba los principios liberales que alimentaron ideológicamente las luchas por la independencia. La patria había sido secuestrada y los temores del pueblo se hacían eco de la realidad. La vieja oligarquía, de la que siempre sospecharon, hicieron lo propio para volver a poner la insolencia del látigo sobre la espalda del descamisado.

No se trata en éstas líneas de hacer apología del Liberalismo político, sin embargo, no podemos despreciar el hecho que para el momento que podríamos denominar como pos-independencia, el liberalismo representaba la ideología que se parecía más a los clamores sentidos de nuestro pueblo. El mismo Calzadilla, escribe un artículo en la Revista Memorias De Venezuela N°44 (2017; P. 4-7), que titula Ezequiel Zamora y los dos liberalismos, en éste escrito el autor expone el recorrido de un tiempo lleno de presiones sociales, de estafas financieras y descontentos, tanto de sectores populares como de dueños de tierras, no tan poderosos, siempre a merced de las trampas que los grandes capitales mercantiles aplicaban para seguir acumulando tierras. La fisiocrácia en el poder, afianzando el modo de vida colonial y acumulando tierras en la nueva nación, la riqueza desde la tenencia de la tierra generaba un fuerte conflicto a lo interno de la sociedad venezolana.

En medio de esa realidad fue creciendo Ezequiel, viviendo palmo a palmo, una realidad social que no le era ajena. Los aportes en cuanto a la formación política de Zamora, provenían por un lado de las lecturas de EL Venezolano, periódico del partido Liberal desde 1840, y la lectura misma de la propia realidad sentida, cuestión última que le brindó la posibilidad de fijar postura no sólo en contra de la "godarria" conservadora, sino en contra de la poca claridad en el programa político del mismo partido Liberal, liderado por el viejo Leocadio Guzmán, padre de Antonio.

Dos sectores de la misma oligarquía en disputa por el poder, arrojó a Zamora a trabajar en un programa de gobierno profundo, que cumpliera las demandas del pueblo, el cual para el momento, estaba avivando las mismas conductas de aquel año terrible de 1814.

Roberto López Sánchez, en su texto El protagonismo popular en la historia de Venezuela. Raíces históricas del proceso de cambio (2015), cita a Armas Chitty, el cual afirma que: la federación completó la guerra de independencia, pues la misma ansia igualitaria que pregonaban los soldados de Zamora, los encarbonados de Espinoza y los llaneros desnudos de Zoilo Medrano, puede apreciarse en los mismos llaneros que llevaba Boves al combate (p.55).

Más adelante afirma que: los objetivos de la Insurrección campesina que se desarrolló desde el 20 de Febrero de 1859, y que estuvo encabezada por Zamora, se referían a la igualación de clases sociales, el reparto de tierras, supresión de contribuciones, echar del gobierno a los opresores y terminar con la oligarquía (López. 2015; p.55). Demandas sentidas por el pueblo, nunca traicionadas por quien se dio a conocer como el valiente ciudadano.

Terribles celadas nos tiende la vida. Asesinado, el proyecto zamorano queda a merced de uno de los cuatro Reyes de la Baraja, quien se va a jugar todas sus cartas por implantar un régimen republicano servil a Europa, copiador e importador de la sociedad reproductora de la colonialidad del poder. El Ilustre Americano vendría a reproducir la interminable tragedia de las traiciones al pueblo.

Hoy siguen vivos los tiempos zamoranos, con una revolución que ha decidido no traicionar a su proyecto histórico, ni a su pueblo. Al igual que la de Zamora, ésta, la Revolución Bolivariana y todo su acumulado histórico, ha echado su suerte a andar con los pobres de éste mundo, construyendo comunas, edificando autogobiernos, propiciando autogestión, impulsando sostenibilidad, motivando sutentabilidad, radicalizando la democratización, de esta forma juntando lo anterior y profundizando la descolonización seremos juntos, el nuevo terror de la oligarquía.

La historia sigue viva, porque los pueblos alimentan ese espíritu, son ellos con sus luchas quienes seguirán escribiendo páginas de rebeldía, recordando al pulpero de los Valles del Tuy, al Valiente ciudadano, al Liberal, hijo de éste pueblo, que alimenta diariamente el argumento emancipador de nuestro tiempo. Rememoramos de esta forma, a 200 años años del nacimiento de Ezequiel Zamora, un breve fragmento del Himno de la federación, con una letra maldita para la oligarquía y al mismo tiempo otra que anuncia justicia y denuncia permanente:

"Las tropas de Zamora

al toque del clarín

derrotan las brigadas

del godo Malandrín"


Ya, para no hablar del fin (Fin de la Historia, se llama éste poema), con Gustavo Pereira, porque: el capitalismo es el fin de la historia.

Tal vez sobre vivan los metales relucientes pero no las mariposas

los plásticos y los escombros pero no los pétalos bajo el rocío

los gremios de rufianes pero no los solitarios

los banquetes y los festines pero no la alegría

los ruidos y los estrépitos pero no la música del amanecer

las mesas servidas como nunca pero no los aromas

las estrecheces de espíritu pero no la compasión

los bandos de poder pero no los secretos del habla

las máquinas traga níquel pero no el incrédulo azar

las meretrices y las zorras pero no las diosas de la noche

las acritudes y las ferocidades pero no las revelaciones

los circuitos integrados pero no el despertar de la hierba

los malos olores pero no la transpiración de los amantes

la estupidez y la vulgaridad pero no la evidencia de lo sensible

lo redondo y lo cuadrado pero no lo indescifrable

los trajes y las joyas pero no la transparencia de las aguas

las metáforas pero no la poesía

                                       ... y nosotros decimos: la oligarquía, pero no la vida...


¡Vivan las montoneras de Zamora!

¡Viva El pueblo Rebelde de aquel 1989 y del 4 de Febrero!

¡Viva la Revolución Bolivariana!

¡TIERRA, HOMBRES Y MUJERES LIBRES!


Bibliografía:

  • Calzadilla, Juan Antonio. Ezequiel Zamora y la Tierra de lo hombres Libres. Colección generación 200. Misión Cultura corazón Adentro. Centro Nacional de Historia. Caracas. 2009

  • López Sanchez, Roberto. El protagonismo popular en la historia de Venezuela. Raíces históricas del proceso de cambios. Editorial Trinchera. Caracas. 2015

  • Pereira, Gustavo. ZooMaris. Fundecem. Mérida. 2016.



*Vocero de la Casa del Costurero de los Sueños emancipatorios "Eulogio Paredes"

Miembro de la Escuela popular de comunicación EPC

carlos_rivas_45@hotmail.com



miércoles, 25 de enero de 2017

Fidel, un pensar en vigilia permanente (INTRODUCCIÓN)*


Por: Trino Borges


El hombre no es totalmente dueño de su destino.

El hombre también es hijo de las circunstancias, de las

dificultades, de la lucha. Los problemas van labrando

como un torno labra un pedazo de metal. El hombre no

nace revolucionario, me atrevo a decir.

Fidel Castro

Conversaciones con Ignacio Ramonet, 2006


-I-


Privilegiada la situación histórica de un individuo que, desde una atalaya beligerante de mundialidad -su isla de Cuba- haya podido observar con tanto detenimiento, vivir, sentir a plenitud, esos últimos 60 años de la humanidad de hoy, con los tantísimos problemas de ésta en su seno, los cuales la acosan, como nunca antes, de su largo devenir y que el asedio lo es por todos los flancos de su resistencia. Magnífica oportunidad ésa de ser un testigo de excepción, y tomando como punto de partida el famoso Bogotazo, que estalla precisamente a raíz del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, el 9 de Abril de 1948, una señal como ésta que se proyecta en el futuro de América. Todavía repercuten los efectos de aquel levantamiento popular. Desde ese entonces tan premonitorio, hasta este presente 2008. En quien ha transitado dicho lapso, ya con 82 años a cuestas, con una existencia aún abierta y avizora y con gran lucidez para el inevitable combate de las ideas de nuestros días. Gran batalla para vencer a la hegemonía reinante. Obviamente que éste es Fidel Castro dentro de su contexto. Quizá aquí podría repetirse lo que dijera alguna vez Juan Marinello: "Un hombre es su tiempo y su espacio, tanto su espacio como su tiempo. Y en el balance final tiene mucha parte la huella del camino recorrido".

Y habría que verse en todo ello su principal y gran nutriente, en lo tantísimo que ha sucedido en la superficie del globo terráqueo, en un período de apenas seis décadas. Pareciera corto el tiempo históricamente hablando y muchos los aconteceres en el haber de éste panorama:


La declaración universal de los derechos del hombre, aprobada en las naciones Unidas, en 1948; uno de los firmantes fue la Sudáfrica del Apartheid. La llamada Guerra Fría. El derrocamiento de Jacobo Arbenz en Guatemala. La guerra de Corea y la de Vietnam. La Conferencia de Bandung. La descolonización de África. La revolución China con Mao a la cabeza. El Medio Oriente, con todos los conflictos hasta hoy. La guerra de los Balcanes: la disolución de Yugoslavia. La caída se Somoza en Nicaragua. La revolución Sandinista. La invasión de Grenada y la de Panamá. El asesinato de Martín Luther King. El acosamiento al proyecto de Allende en Chile hasta su derrota. La Guerra de las Islas Malvinas. Los viajes espaciales, como parte de la estrategia de la expansión bélica. La muerte del Che en Bolivia. La caída del muro de Berlín: el desplome de la URSS. La llamada Globalización. Chiapas. La crisis energética en el mundo. La amenaza de los TLC en el comercio Mundial. El Plan Colombia. La creciente pobreza en la sociedad Mundial: tres cuartas partes de su población. Los riesgos que encierra el proyecto mundial de fabricar agrocombustibles a costa de los alimentos humanos. El calentamiento global y el cambio climático. El establecimiento de bases militares estadounidenses en nuestra América. El surgimiento actual de China en el escenario mundial. La deuda externa: la deuda eterna. El tan nombrado protocolo de kyoto: ¿cuál sentido y alcance? La Revolución Bolivariana de Venezuela: el ALBA. El bloqueo de Estados Unidos en contra de Cuba en casi 50 años, a pesar de las varias condenas de la Asamblea General de la ONU. Evo Morales y sus luchas en Bolivia Aborigen. El aparecimiento del Frente Amplio en el Uruguay de Eduardo Galeano. La Argentina actual de Pino Solana. El surgimiento de Rafael Correa: el atropello de parte de Colombia a la soberanía de la patria de Manuela Sáenz. La Cumbre del Grupo de Río en Santo Domingo. La independencia Kosovo. La Construcción de un escudo antimisiles en contra de Rusia. Las protestas en Haití por la escasez de alimentos, con muertos y heridos causados por las tropas de ocupación de la ONU. Los últimos días de Bush en la casa Blanca. Etc., etc., etc.


-II-

No debería originar ninguna sorpresa las recientes letras de Fidel Castro. Porque no es ésta una salida que viene de una súbita improvisación, tampoco de un acto de naturaleza inmediatista, y menos de una compensación para llenar un vacío producto de una convalecencia o de una recuperación de la salud.

Esa palabra suya de ahora es un largo recorrido de vieja data, ya con una prolongada ejercitación. Debería recordarse, para reconstruir ese andar, la argumentación jurídica en un juicio en su contra. La que se ha citado muchas veces: La Historia me Absolverá, del 16 de Octubre de 1953. Aquella otra también: Palabras a los intelectuales, del 30 de Junio de 1961. Sin dejar por fuera documentos como la segunda Declaración de La Habana, del 4 de Febrero de 1962. O las expresiones escriturales, tan singulares, como la primera epístola a George Bush, leída en acto público del 14 de Mayo de 2004; y la siguiente Segunda Epístola a George Bush, dada a conocer el 21 de Junio de 2004.

Agréguese a estas referencias anteriores otras concurrencias explicativas del fenómeno: su abundantísima correspondencia personal, que no publica, en ocasiones confidencial. En donde afloran planteamientos políticos o ideológicos, o se da testimonio de alguna situación. Caudaloso despliegue éste de las letras fidelistas. Una de esas misivas, lo fue por ejemplo, la enviada tempranamente desde la sierra maestra, el 17 de Marzo de 1958, a Lázaro Cárdenas, a quien le expone: "Solo los cubanos, sin la ayuda de nadie, hemos ido librando nuestra lucha. Cuantas Veces en medio de la áspera contienda, he pensado con tristeza en los olvidados y ajenos que vivimos los pueblos de América". (Casa de las Américas, Nº 126, 1981).

Pero igualmente que esa escritura de aparición reciente, tiene también otro cause conformativo. Su propia y abundante palabra oral tan oportunamente empleada. Nunca esto podría desecharse en su análisis. Célebre fue aquella batalla de la deuda externa en la Habana, del 3 de Agosto de 1985: "¿Acaso las deudas de los opresores tienen que ser pagadas por los oprimidos?". Así mismo su participación en la palestra pública, en escenarios diversos, no ha dejado de darse en numerosas ocasiones, como en la ONU, el 26 de Septiembre de 1960. Tanto lo ha sido, que ya en 1975 se editaron 3 tomos de sus discursos.

Por eso, ¿Cuál sorpresa? Cuando se estaría, más bien, frente a un cultivo constante, desde donde se ha ido construyendo un pensar, con líneas temáticas y problemáticas, que se han definido desde años atrás. Producto de la confrontación global. Aquella luchas que Noam Chomsky denomina "Hegemonía o Supervivencia".


-III-

Asimismo tendría que señalarse que Fidel Castro es Martiano hasta la médula. Y que llegó a resaltarlo en forma tan particular en los momentos críticos de una acusación, en 1953, cuando sostuvo enfáticamente que el autor intelectual del levantamiento del 26 de Julio, de ese año, era José Martí. Obviamente que es gran conocedor, lo suficiente, de la vida y de la obra del héroe cubano de Dos Ríos. Cuestión que le explicaría después, en 1985, a Frei Betto:


"Antes de ser Marxista, fui un gran admirador de la historia de nuestro país y de Martí, fui martiano. Los dos nombres empiezan con M, y creo que los dos se parecen mucho. Porque estoy absolutamente convencido de que si Martí hubiera vivido en el medio en que vivió Marx, habría tenido las mismas ideas, más o menos la misma actuación. Martí tenía gran respeto por Marx; de él dijo una vez: "Como se puso de lado de los débiles, merece honor". Cuando murió Marx, escribió cosas muy bellas sobre él. Yo digo que en el pensamiento martiano hay cosas tan fabulosas y tan bellas, que uno puede convertirse en Marxista partiendo del pensamiento Martiano".


Y que de igual manera vuelve a enfatizar más tarde, en el 2006, a insistir en la misma perspectiva, en el discurrir con Ramonet:


"Yo lo primero que leo, en la adolescencia, es de las guerras de independencia y los textos de Martí. Me convierto en un simpatizante de Martí cuando comienzo a leer sus obras. Martí adivinó: porque el primero que habló de imperialismo fue Martí, del naciente imperialismo. Él sí sabía del expansionismo, guerra de México y todos los demás tipos de guerras, y era muy opuesto y muy crítico de todo esto. Fue un precursor. Antes que Lenin, Martí organiza un partido para hacer la revolución, el partido revolucionario Cubano".


Esa adherencia suya a la ideología del autor de Nuestra América, ya la había puesto anteriormente de relieve en 1959, a comienzos de la revolución cubana en una declaración en el National Press Club, en su viaje a Estados Unidos: "Las armas no son las cosas más importantes en el mundo, la moral de los hombres que pelean por los ideales es mucho más importante que todas las armas".

¿Y Cómo no distinguir asimismo aquí la presencia martiana en la segunda declaración de la Habana? Documento de tanta significación para Cuba como para América entera. El autor del Ismaelillo es el primer soporte ideológico de esa declaración. El encabezamiento de la exposición , lo que abre el camino esclarecedor frente a un peligro imperial, tan evidente tal rasgo en aquel 1895, como lo era también en ese 1962:


"Vísperas de su muerte, en carta inconclusa porque una bala española le atravesó el corazón el 18 de mayo de 1895, José Martí, apóstol de nuestra independencia, escribió a su gran amigo Manuel Mercado: 'ya puedo escribir... ya estoy todos lo días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber, de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extienda por las Antillas los Estado Unidos y Caigan, con esa fuerza más, sobre muchas tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso..."


y por tal razón, por ese arraigo ideológico, en esos 12 lustros transcurridos (1948-2008), nunca se colocó el líder cubano del lado de las trincheras de piedra. Y obviamente que todo ello resulta paradójico en una época como la nuestra actual, tan proclives a multiplicarlas a granel. Y que para lo cual bastaría acercarse a la palabra fidelista, para cerciorarse de la dirección de su pensar. Ahí está lo que destacara en Río de Janeiro, el 12 de Junio de 1992: "Dezaparezca el Hambre y no el Hombre". Asimismo lo que dijera en la carta a Oscar Niemeyer, el arquitecto brasileño, el pasado 10 de Octubre de 2007: "Leer es una coraza contra todo tipo de manipulación (...) Sin cultura no hay libertad ni salvación posible".


-IV-

lamentablemente se ha levantado un muro para el desconocimiento. Desde el cual sería imposible comprender su real despliegue en la contemporaneidad. Y mucho más todavía poder captar el sentido pedagógico de esas letras, que así mismo lo son de urgencia. Véase las palabras de 1992, tan cargadas de advertencia, pero igualmente de enseñanza: "Mañana será demasiado tarde para hacer lo que debimos haber hecho hace mucho tiempo". Lo que retoma en el 2007 en la carta a Niemeyer: "una mayor conciencia nos mantendrá firmes en nuestra voluntad de luchar por las ideas más justas y por la supervivencia de la especie humana".

Y es tanta dicha ceguera, que opera como una tranca para el entendimiento cabal. Precisamente un sector social de la opinión pública mundial ha quedado entrampado (alienado diría alguien) por el discurso del imperio. Denigrativo éste como era de esperarse. Durante casi 50 años el sistema mediático global no ha cesado ni un segundo de difundirlo, de impregnar y saturar todos los rincones del mapa terrestre. Lo cual no significaría que no pueda hallarse otras variadas fuentes distintas, confiables, con una visión diferenciada, incluso crítica, pero ajustada a los propios acontecimientos vividos. Entre los muchos ejemplos al respecto, sería para nombrar a En marcha con Fidel, de Antonio Núñez Jiménez, de 1982; Frei Betto con Fidel y la Religión, de 1985; y la más reciente edición de Ignacio Ramonet, Cien horas con Fidel, de 2006. y lo que acaba de publicar Questión, N° 59, en marzo de 2008: "El padre de la cuba Moderna", de un escritor estadounidense, Saúl Landau. En donde se afirma:


"Su voluntad, visión y perseverancia han colocado a Cuba en el escenario de la historia, a pesar de los muchos esfuerzos de Washington para mantener al país subyugado. Por eso, Castro se yergue como David contra Goliat".


* Éste texto forma parte de una sección discursos de Fidel Castro Ruz, agrupados en un Libro publicado por la Fundación Editorial El Perro y la Rana, en conjunto con el Sistema nacional de Imprentas en la ciudad de Mérida, en el año 2008, la selección de dichos textos y la introducción que acá publicamos fueron responsabilidad de Trino Borges, intelectual comprometido con la vida.   


lunes, 16 de enero de 2017

Insurgencia literaria.

por: José Brito.


1.- Yo, quien desde el más profundo amor por la escritura veo correr ideas e ideas como rollos de una película mentalmente interminable, dejo como testigos al papel y a la tinta, la computadora y sus letras, este asalto al tiempo y a las conciencias de quienes sobrevivimos el ayer, vivimos el hoy y nos indignamos ante esa turbia nube que difumina cada vez más el mañana. Leemos y escribimos porque en el fondo esa es la vida, una eterna lectura de algo que no se logra entender aparentemente, una escritura iniciada desde el andar, una relación literaria que puede hacernos creer que la solución a los problemas, puede hallarse entre tanta palabra leída o escrita.

2.- No puede haber un hombre nuevo si el mundo sigue siendo el mismo, si las cosas que hacemos no son diferentes al pasado, si la ignorancia nos hace creernos con la razón justificada para odiarnos por pensar diferente. Los errores que estamos cometiendo no tienen que ver con los sistemas de gobierno, en el país sino con una mala interpretación de nuestro papel dentro de él. Hoy vemos como el vocabulario de la "política social media" nos contagió de una suerte de apatía en el hacer y un fortalecimiento del pensamiento crítico, todos son expertos, filósofos, intelectuales, pensadores, pero ya nadie crea ni mucho menos cree.

3.- Las posibilidades de construir un mundo mejor existen en proporción a la desconexión que pueda existir entre la sociedad y sus "líderes". Las transformaciones estructurales no se hacen en el corto plazo, pero, ¿Qué es el corto plazo? ¿De cuánto tiempo en horas, días, meses, años estamos hablando? Definitivamente, si algo nos tiene aletargados en la construcción del nuevo modelo de sociedad, es el no establecer metas en tiempo y en el caso de las pocas metas que existen, heredadas a través del plan de la patria, son disfrazadas o excusadas cada mañana. No es que soy un chavista del barril de petróleo a $100, un chavista crítico con el barril de petróleo a $60, ni mucho menos un opositor radical con el barril a $27, soy el resultado de la evaluación en los diferentes niveles de gobierno, de la gran manipulación comunicacional que se nos vende a partir del momento en el que nos entregamos ciegamente al partidismo y nos convertimos en la contradicción andante, que se autocondenta, se auto perdona y se autojustifica ante tanta ineficiencia para hacer de la política de gobierno, un ejercicio sano y verdadero.

4.- El liderazgo se gana, no se hereda. Han intentado venderme algunos liderazgos que rayan en la mediocridad, en la inmoralidad, en lo antiético, atribuyéndose luchas que ni siquiera, con sus palabras armoniosas y su "verbo encendido" pueden mantener. Son el principal ejemplo de lo que no se debe hacer, pero según los principios establecidos por los partidos y los que abanderan la tendencia ideológica a la que me inclino, debo, en el nombre de la más profunda lealtad, asumir que "esos" me representan y que de manera irrestricta debo apoyarlos, así lo que ellos hagan, sea lo que toda mi vida odié. Por culpa de esos "líderes", un sector de nuestra sociedad duda de si estamos del lado correcto de la historia, una parte de mi duda de si esos "líderes" tienen alguna idea de lo que verdaderamente significa lealtad y compromiso con sus seguidores. Recuerdo a alguien que me dijo una vez que para que un país funcione la fe debía depositarse en su pueblo y no en sus instituciones de gobierno, porque cada vez que eso pasaba, moría el compromiso de trabajar para construir un mejor lugar para vivir.
5.- La sumisión pendeja en la que viven algunos, no los dejan ver la transformación de una idea, que en un momento parecía que tocaba las fibras más humanas de nuestra sociedad y ya hoy solo puede verse reflejado como un número que sustente el "sistema de protección del pueblo", en pocas palabras, ya no es la calidad, es el número para la gestión lo que importa. Y mientras aplaudimos con beneplácito los múltiples "avances" en algunas materias, vemos como cada cosa bien pensada, en la práctica es una deformación que nos desmoraliza. Un urbanismo de la Gran Misión Vivienda Venezuela convertido en un nido de delincuentes, Un "espacio de paz" como nido de secuestradores, unos abuelos que ven con tristeza pasar varias horas de la vida que les resta lidiando con una banca pública temperamental y grosera, un "taxi de la patria" desmantelado y vendido por partes, un consultorio de barrio adentro que trabaja sólo doce horas semanales y cualquier otro ejemplo que pudiéramos ver a diario pero que no queramos divulgar por lealtad, porque el problema no es el sistema sino los vicios o porque simplemente, de hacerlo serías "un chavista del barril de petróleo a $100, un chavista crítico con el barril de petróleo a $60, ni mucho menos un opositor radical con el barril a $27".

6.- Todos aquellos que, por surgir o por mantener sostenidamente un poder que se les ha otorgado en función de proteger a nuestro pueblo, seguir construyendo la sociedad justa y acompañar los procesos de superación de los demonios históricamente heredados por el capitalismo, parecen haber traicionado su razón de ser, avanzan sobre el hecho de que los problemas tienen solución, sólo si ellos están al mando, y proporciones a cuentagotas una cura que pasa factura en cada proceso electoral, recordando cada logro, cada paso, cada huella que han dejado, como principal mecanismo para no volver atrás, es decir, el único garante de estabilidad política es ese líder descrito en el punto 4. Como si fuera poco, a esta estrategia se le suma la famosa "Memoria histórica", que no es más que el refrescamiento de sucesos del pasado, como mecanismo para que el pueblo nunca olvide que "Son los mismos", que "No volverán" y que está "Prohibido olvidar". Una cosa es que no debamos olvidar lo que el puntofijísmo nos dejó, que nos veamos reflejados cada día en la lucha de quienes dejaron su vida por lo que hoy es una realidad, un modelo nuevo, una opción diferente, pero otra cosa distinta es creer que muchos de los que despotrican del pasado -de terror- fueron forjados en él, tanto así, que han sabido rescatar de aquella época, los males y vicios nunca derrotados por sociedad conocida, la envidia, la ambición, la burocracia, la corrupción.

7.- Las bases somos hoy víctimas de un experimento perverso producto de los medios y el discurso tendenciosamente manipulador de quienes nos "representan", azuzándonos con premeditada intención a dividir al país entre los que quieren la paz y quienes quieren la guerra, quienes apoyan al azul y quienes quieren una Venezuela roja, quienes son patriotas y quienes son los traidores históricos, quienes ven en Nicolás Maduro una oportunidad para no dejar perder los muchos logros de estas casi 2 décadas de proceso político y quienes idolatran a Lorenzo Mendoza como héroe político-empresarial del Venezuela. El hecho de que nos usen para radicalizar tendencias pareciera una estrategia digna de valorar, puesto a que promueve un sentimiento de identificación necesaria de cada persona de acuerdo con el momento que estamos viviendo (o se está con unos, o se está con otros). El problema ocurre cuando, una vez promovida esa clara división ideológica propia para la famosa lucha de clases o modelos propiamente descritos desde principios de nuestra historia, los actuales líderes de nuevo traicionan sus principios pactando con sus adversarios naturales al mejor estilo adeco-copeyano, dejando en ridículo, cualquier discurso soez, cualquier fijación moral, cualquier estilo político.
8.- No hay poder que no pervierta. Hace algunos meses un compañero me preguntaba el ¿Por qué? De mi gusto por la política, y si la política me gustaba por alguna razón en particular. En aquella oportunidad le explicaba a este compa, que la definición que yo entendía de la política era el conjunto de estrategias y planes que construimos para el desarrollo de nuestra sociedad y que esas estrategias o planes adquirían fuerza a razón de la suma de voluntades que apoyen tu causa y el poder que adquieras desde una o más trincheras. Le explicaba que, en pocas palabas, el poder político era la capacidad de hacer, de transformar en función de la concepción ideológica adoptada. Mientras le explicaba esto, comprendía que en este país la política consiste en dos tareas fundamentales y una tarea complementaria, la primera, hacerse del poder, la segunda, permanecer en el poder y la complementaria, acompañar a nuestro pueblo en las transformaciones ya mencionadas. Crudo o no, es una opinión que mantengo y que, en el caso de las fuerzas revolucionarias, han demandado de sus líderes más atención a los problemas del país y por esto, la tendencia sigue siendo favorable, desde mi punto de vista, para el chavismo.

9.- Debe quedar algo bueno. Claro que nada es tan maravilloso como las muchas experiencias que andan por allí, libres como el espíritu de Bolívar, de Ezequiel Zamora, de Guaicaipuro, como las almas a caballo de maisanta y sus insurgentes compañeros, como la mirada cálida de Hugo Chávez. Por ahí, bien lejos de los males de la urbanidad, modernidad, globalización o envenenamiento del capital. La comuna productiva, ha avanzado en parte a la consolidación de la revolución productiva local. Las organizaciones estudiantiles son quizás la esperanza ideológica del país, no solo por lo que pueden aportar a la construcción del nuevo modelo educativo en revolución, sino que, en su dinámica operativa, promueven la integración y participación real, exenta de manipulaciones externas. Los grupos de intercambio solidario, escasos en la práctica, pero en extremo efectivos para superar las perversiones de una moneda, permitiendo concebir como principal riqueza, la satisfacción de necesidades. La parroquialización de la salud "barrio adentro" nos permite valorar positivamente el acceso a la salud, demostrando que es posible -pese a ataques y perversiones- contar con centros de atención primaria de salud en casi todo el territorio nacional. La cultura, el deporte, la educación, el acceso a nuevas tecnologías, la vivienda y otros temas que puntualmente pueden exponerse de manera positiva pero que hace falta algo más que reconocer sus fallas, para avanzar en una solución estructural si pretendemos rescatar o reimpulsar de manera efectiva los planes en los ámbitos mencionados.

10.- El problema es estructural. Sí, es así, pero ninguna estructura es más poderosa que la del pueblo organizado, por lo que el exhorto es a reconocer en la organización popular una plataforma poderosa para combatir los múltiples males enquistados en instituciones, que, en su diseño, no conciben otra forma de sobrevivir y crecer que no sea la supremacía incuestionable de sus competencias en el nombre del "desarrollo". Estamos cansados de ver a personas que caminan en función de estas estructuras, que gobiernan para fortalecerlas y que no permiten la creación de otros mecanismos que permitan la resolución de problemáticas de impacto para el país. Este estado promueve la magnanimidad de sus estructuras a tal punto, que el número de venezolanos que pertenecen a la "administración pública" o que "trabajan con el gobierno" se multiplicó lamentablemente con la llegada de la revolución bolivariana, presentándose esta como única garantía de estabilidad, así como el único mecanismo para consolidar el sistema de gobierno. Hagámonos de las estructuras para destruirlas, para transformarlas, para hacer una verdadera revolución, para llevar a feliz término los ideales de cientos de héroes que se inmortalizaron en el tiempo luchando por nuestra causa.


11.- El gobierno electrónico no existe. Un estudio realizado hace algún tiempo por la encuestadora Hinterlaces permitió evidenciar que más de la mitad del país no posee cuentas en las diferentes plataformas de comunicación digital. Apenas el 55% de nuestro país posee cuenta en Facebook mientras que sólo el 30% de la población venezolana tiene una cuenta de Twitter. Queda más que claro que es una soberana pérdida de tiempo la utilización de la internet como plataforma para el combate e intercambio político de saberes con el resto del mundo y esto tiene varias razones entre las que destacan, el hecho de que una parte importante de nuestro país no tiene presencia en la web, otra razón es que, en la mayoría de los casos, las RRSS son utilizadas de manera mecánica con los famosos "boots" que permiten la publicación automática de información las 24 horas del día, lo que demuestra claramente que ni los líderes, ni las organizaciones que conducen, actúan de manera presencial y personal en la comunicación a través de esos medios, tanto es así, que en muchas instituciones gubernamentales, los directores, jefes o encargados, le pagan a personas para manejar su vida en las redes sociales, como si se tratara de un cargo estratégicamente necesario para el desarrollo de la nación. Ya por último, la razón más importante por la cual, el gobierno electrónico no existe, es porque la famosa "World Wide Web" como se le conoce a la internet, es una corporación estadounidense, cuyas acciones pertenecen en una importante cantidad al departamento del tesoro gringo, quienes establecieron ciertas "condiciones" para el financiamiento y el mantenimiento de tan fabuloso mundo, lo que en pocas palabras significa, que la internet es un terreno ajeno en donde pretendemos ganar una lucha propia. Compañeros "líderes", dejen su empeño por convertirse en "cybercelebridades", esa es una tarea de la farándula, no nuestra.

12.- ¿Por qué la insurgencia literaria? Es en primer lugar una forma de plasmar lo que nadie se atreve a decir, lo que todo el mundo siente, pero por alguna razón, no se permite debatir, es una especie de desahogo en contra de algunos de los muchos errores que cometemos como revolucionarios y que, por más evidente que parecieran tales errores, no se asumen con la madurez necesaria, no se superan como una forma de aprender de la falla y corregir. Yo puedo insurgir hoy como pueblo "arrecho" que reclama de quienes conducen hoy las riendas políticas del país, mayor eficiencia, mayor desprendimiento de las estructuras burguesas, mayor radicalidad en las decisiones, entendiendo que no existen revoluciones pacíficas, que la única forma de superar los vicios es desterrarlos de nuestro entorno y asumiendo que no hay mayor fuerza creadora y transformadora que la de nuestro pueblo, por lo tanto, son ellos, o mejor dicho, somos nosotros los llamados a construir un socialismo puro, un modelo de igualdad sin condiciones privilegiadas. Hoy asumo el compromiso que me dictan las pocas letras que desde aquí espero que toquen la fibra de aquellos que se sienten decepcionados y que de manera silenciosa se preguntan con incertidumbre acerca del futuro de este hermoso país. Si definitivamente el camino es el de la revolución, asumamos, hombres y mujeres, el compromiso de lucha unida y sin tregua hasta ver morir al viejo estado junto a los herederos viciosos que se alimentan de este presente, escribamos nuestra historia, pero no para manipular desde la eterna lucha victoriosa nuestra sin errores, cuestionemos cualquier posición acomodaticia ante una decisión, aprendamos a que el único mecanismo que tenemos para hacer de Venezuela un país mejor es la participación oportuna y activa en todos los asuntos de interés nacional. Asumamos la historia como esa deuda que debemos pagar con trabajo, con formación, con producción. Reescribamos la vida de una tierra llena de oportunidades y no personalicemos la lucha, porque es una lucha de todos, para el beneficio de todos. El capitalismo hoy sufre una crisis que lo hace agonizar, seamos pues nosotros los convocados a darle la estocada final a ese sistema. Formación, Organización y Producción, esas serán las armas que harán de esta lucha, algo más que una INSURGENCIA LITERARIA.

domingo, 15 de enero de 2017

Revolución de la Comunicación


 


Revolución de la Comunicación

Nicolás Maduro pone Voz a un Clamor Mundial

Fernando Buen Abad Domínguez

Rebelión/Centro Universitario Sean MacBride


"Vamos a la Revolución Comunicacional en Medios, Redes, Calles y Paredes" N.M. Edición 68 de "Contacto con Maduro" 20 de noviembre del año 2016.

Por fin un estadista pone a la "Comunicación" en su agenda de prioridades con clave revolucionaria, es decir, con la premisa de que urgen cambios profundos e inmediatos con extensión planetaria y respuesta histórica contundente. Acaso como lo soñó el Movimiento de los no Alineados en 1973 o como lo veía el "Informe MacBride" en 1980. "Un solo mundo voces múltiples".

Tomar los muros, las redes, las calles y los medios. En las comunas, en las escuelas, en las fábricas… hacer visible el sentimiento y el pensamiento de los pueblos. Ponerse a la vanguardia de la semántica, de la sintaxis y de la "Batalla de las Ideas" revolucionarias. Renovar las técnicas, renovar la imaginación, renovar la poesía de la lucha pero unidos, convertidos en fuerza global, convertidos en factor decisivo y organizador para que nunca más nos quedemos silenciados ante las acometidas (impúdicas e impunes) del avasallamiento monopólico mundial. ¿Cómo no sumarse?

No se trata de una ocurrencia de coyuntura. Hemos padecido episodios sistemáticos de abuso delincuencial contra la voluntad democrática del pueblo venezolano, por ejemplo, desde que su revolución inició transformaciones decisivas y ejemplares. Se han cometido atropellos y agresiones escandalosas que no han merecido denuncia ni castigo de las organizaciones internacionales que se auto-proclaman defensoras de la "libertad de expresión" o de la "independencia de los medios". Silencio absoluto de la UNESCO, del la SIP, de la OEA… silencio de la FELAFACS, de la INVECOM… en suma silencio de los organismos y asociaciones de profesionales que debieran tener respuesta rápida contra toda forma de golpismo mediático. Y sin embargo, ni una palabra frente al grotesco periódico español "El País" que, por ejemplo, publicó la fotografía de una persona en un quirófano y la promovió (a sabiendas de su falsedad) como la imagen de Hugo Chávez. Hay ejemplos terribles de esta envergadura. Y pasa nada.

Maduro ha extendido la convocatoria revolucionaria al mundo entero. Sabe bien que los abusos mediáticos no se reducen a un sólo país y que mientras se fortalece la alianza mediático-militar (la OTAN mediática) los pueblos se ven silenciados y las democracias se ponen en peligro. Hay que ver cómo, por la decisión inconsulta de un presidente, se borra de un plumazo una "Ley de Medios", como en Argentina. Hay que ver cómo avanza el poderío tecnológico basado en una asimetría grotesca en las condiciones y oportunidades para que los pueblos accedan a una tecnología sustentable sin la extorsión de la caducidad programada por el mercado. 

Maduro ha entendido la necesidad de una Revolución de la Comunicación que abarque la enseñanza, que haga visibles -y aprenda- las luchas históricas de los pueblos y su herencia simbólica poderosa y vivificante. Ha entendido la urgencia de renovar las agendas y potenciarlas a partir de lo que piensan y sienten los pueblos y no de los intereses de los publicistas, de los comerciantes o de los gobernantes serviles al modelo de mercantilización desaforada. Maduro ha puesto el dedo en una llaga, dolorosa y profunda, que expresa un error y una de las debilidades más sufridas por nuestros pueblos. Ha indicado un rumbo y una modalidad de trabajo que, en su carácter contemporáneo, recoge las herencias de generaciones y las pone a retoñar cuando muchos creían que el silencio y la resignación nos derrotarían para siempre. 

Es verdad que no alcanza con una convocatoria por más sentida que sea. Se requiere ahora de un programa con principios humanistas revolucionarios capaces de modelar acciones y metas para el corto, el mediano y el largo plazo. Se requiere coordinación y unidad inmediata. Se requiere un Frente Único Internacional capaz de superar sectarismo y pesimismo. Se requiere trabajo político imaginativo y confiable, recorriendo puertas y oídos para articular y salvaguardar las más diversas identidades en un esfuerzo de unidad de lo diverso que nos permita trabajar juntos en las coincidencias, sin que las divergencias nos frenen. Una revolución dentro de la revolución.

No hay tiempo que perder. Los imperios mediáticos se re-acomodan diariamente, se alían, se compran entre sí, se expanden… y no pocos operan como armas de guerra ideológica mercantilista e inhumana. La Revolución de la Comunicación que Maduro convoca tiene el desafío de profundizar la crítica del modelo mediático dominante y tiene la tarea de impulsar el nacimiento del "Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación" del siglo XXI. Eso requiere de pueblos en lucha con semiología, epistemología y tecnología emancipadoras. Eso requiere "moral y luces" revolucionarias donde no se admitan reconciliaciones ni reformismo. Donde no se admitan burocracias ni demoras. Una etapa nueva de la Patria Digital Emancipada, de la Revolución del Espíritu y la Revolución Semiótica que aguardan su oportunidad para concatenarse en una sola Revolución mundial y desde abajo. 

Desde luego, la única manera de evitar que semejante convocatoria no quede en eso y se haga realidad concreta, es actuar de inmediato y masivamente. No hay lugar a los regateos ni a las especulaciones. Jugar al coqueteo o hacerse desear implica irresponsabilidad suprema hija de una egolatría perversa que ya nos hizo padecer derrotas y humillaciones feroces. Estamos hartos de esas manías de izquierdismo infantil. Esa convocatoria de Maduro debe madurar, a su vez, no como una prédica mesiánica con el "culto a la personalidad" que ha sido vicio de mediocres. Ha de madurar en la refriega de la lucha de clases, en la construcción social que, desde las bases, le den sustento y coherencia revolucionaria a todos los episodios y las tareas que urgen en lo inmediato y en lo mediato. No hay que esperar ni un minuto. 

Demos la bienvenida activa a tal llamado, a su jerarquía y a su valor político sin retroceder un solo paso en las conquistas ganadas, hasta el momento, por todos los que luchan honradamente y minuto a minuto, por poner las herramientas y los conocimientos en materia de Información y Comunicación al servicio de las tareas supremas de la hora: frenar las guerras, salvar al planeta y salvar a la humanidad en un mundo sin amos, sin esclavos, sin clases sociales y con voces múltiples dignas hablando de futuro y felicidad para todos. Nada menos. Aprobado.



Dr. Fernando Buen Abad Domínguez

domingo, 20 de noviembre de 2016

El día del Estudiante Universitario y la lucha por la libertad del pueblo explotado.


Por: Carlos Rivas*


El día del estudiante universitario, se celebra en Venezuela en homenaje a las luchas estudiantiles de universitarios y liceístas durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, más exactamente por la acción acometida el 21 de noviembre de 1957, cuando un grupo de jóvenes irrumpieron en el Congreso de Cardiología de la Universidad Central de Venezuela, haciéndolo además a todo riesgo para denunciar a una dictadura que no permitía publicaciones en los diarios, debates en el Congreso y mucho, muchísimo menos, Comisión de Derechos Humanos. De inmediato la lucha cundió por las calles de Caracas, sobre todo en los sectores populares, sumándose a la fuerza estudiantil, grandes contingentes de pueblo, quienes sin escatimar enfrentaron a las fuerzas policiales. El año siguiente en 1958 los acontecimientos continuaron, la Seguridad Nacional tomó la Universidad Central, puso presos a numerosos estudiantes y cerró los centros de Educación Superior, lo que produjo un revuelo social que se convirtió en uno de los desencadenantes que concluyeron con la huida del dictador Marcos Pérez Jiménez.

De esta forma, un año después, se decreta oficialmente el día del Estudiante universitario en Gaceta oficial N.º 25.818, del Viernes 21 de noviembre de 1958. Sin embargo, todos los valores libertarios defendidos por los Estudiantes, y el pueblo en general, fueron traicionados por una elite política, que vendría a convertirse en vergüenza para la democracia, se llenaron de discursos aduladores al movimiento estudiantil, y al mismo tiempo siguieron con una política de exterminio y silencio ante quienes pretendían profundizar la tan ansiada democracia. La práctica represiva de la dictadura, bien funcionó con la instauración del modelo "democrático".


La Batalla de la Calle y las Ideas.


Ya a esta hora, habían dado la orden de allanar la Facultad de Ingeniería y Medicina, produjeron un apagón en la Av Tulio Febres Cordero de manera intermitente, como a la 02:00 am del 17 el apagón fue definitivo , se oía gente corriendo, más arribita del comedor. Los perros del Bioterio estaban muy alterados. Se corrió la voz que habían llegado más de 100 soldados cazadores, comenzaron a correr y nosotros a escondernos. Los que estábamos en el Centro de estudiantes de medicina al lado del cafetín en un semisotano, corrimos agazapados en dirección de las canchas de tenis, por allí también estaban entrando. Los que estaban en el edificio de ingeniería, se dispersaron, unos para el taller de mantenimiento, otros para la facultad de Ciencias al borde del barranco. Se podían oír los gritos mezclados con los disparos de FAL. Fue a las 02:47 am cuando lo asesinaron, había sido vilmente masacrado DOMINGO SALAZAR, presidente del centro de estudiantes de Medicina. Quien corrió la voz fue el negrito Clemente. Domingo era un revolucionario a carta cabal, convencido de su misión. *El 17 DE NOVIEMBRE de 1969, HACE 47 Años, el Tte. Coronel RODRIGUEZ CORRO, dio la orden de aplastar la protesta estudiantil.

Rafael Caldera era el Presidente.


Ofrecemos disculpas a nuestros lectores, por nuestra imprecisión de no haber dado con la referencia del anterior relato, sin embargo nos parece significativo, y bastante contundente, por demás, para dejar sentada la traición que el puntofijísmo acometió a la lucha estudiantil, a un poco más de diez años después de proclamada aquella Gaceta oficial, en la que se decretaba la celebración del día del Estudiante Universitario, se asesinaban estudiantes en las propias casas de estudio, lo de Domingo Salazar no fue una excepción, más de mil (1.000) estudiantes fueron "desaparecidos" y asesinados durante esa primera década, de la mal llamada "democracia".

Los tiempos políticos, evidentemente no son siempre los mismos, varían según las circunstancias históricas, sin embargo los proyectos históricos se alimentan en las luchas de los pueblos. Las calles de éste país se convirtieron en un hervidero, la capucha y la molotov, eran símbolos de rebeldía contra un sistema de gobierno elitesco, insulso, que le daba la espalda a las necesidades más sentidas del pueblo Venezolano, el Marxismo y otras teorías de izquierda se atrincheraban en los salones y cafetines de las universidades, mientras que los ideales Bolivarianos corrían como consignas en las calles, se levantaba al mismo tiempo en desobediencia una corriente histórica que estaba convencida que la llamada "democracia", había dejado de tener sentido, pues en la práctica no había cumplido con las promesas hechas al país. Caracas y Mérida en las décadas del 60' 70' 80' y 90', fueron reflejo de luchas en las calles, las universidades como trincheras y un "martirologio" que tiñó con su sangre cada rincón del país. Parte de esa dirigencia estudiantil, combativa de aquellos años, logró ver en concreto aquel proyecto histórico, encarnado en la revolución Bolivariana, y hoy manifiesta la decisión de construir un país.

Al mismo tiempo que el sueño se lanzaba a la calle, las universidades sufrían un aberrante aburguesamiento, las teorías de izquierda quedaron petrificadas en las tertulias académicas, mientras que en la "real politik" la izquierda con su estrategia de guerra de guerrillas, sufría una derrota importante. Parecía que el rol de la izquierda de ese tiempo, incluyendo la universitaria que era la mayoría, era poner los muertos. Sin embargo, las fuerzas combativas no se replegaron, todo lo contrario, enfrentaron con palos, piedras e ideas a la ignominia, y paso a paso le dieron cuerpo al proyecto histórico expresado en la Revolución Bolivariana.


Nos quedan muchos pendientes.


Cada día del Estudiante universitario, cada fecha icono de nuestra historia, es una disputa simbólica, que la burguesía pretende hacerse para sí, adueñarse, manipular y anular la participación del pensamiento crítico y del pueblo en dichos procesos, con la firme intención de despojar de toda conciencia histórica a los de a pié.

Las luchas de los estudiares no han terminado, tampoco la de los obreros, ni la de los campesinos, y cuando evocamos a los estudiantes, no hacemos referencia a los "manitas blancas", los cuales no defienden ningún proyecto histórico, más bien están entrampados en la esfera de los privilegios. A los estudiantes que alimentan el pensamiento crítico, que creen en un país profundamente libre, les queda como tarea re-significar lo político, convertirse en pregoneros y practicantes de la ética, y comprometerse con las luchas del pueblo explotado.

Pare cerrar, podemos preguntarnos:

¿Eran luchas diferentes, la de los estudiantes de aquellos años a los de ahora?

¿El proyecto histórico de aquel tiempo, no es el mismo que el de ahora?

¿Hay múltiples visiones sobre la política, y con ello estamos ante el surgimiento de una juventud conservadora?

De esta manera, estamos ante la necesidad de dar rienda suelta a un debate que cruza a la universidad en sus entrañas, a la sociedad en sus aspiraciones, a la política como proyecto y al futuro como horizonte.


*Vocero de la Casa del costurero.

Estudiante de la Escuela Popular de Comunicación EPC.

carlos_rivas_45@hotmail.com